sábado, 16 de enero de 2016

También es violencia...

Con el paso del tiempo se va conociendo más, por ejemplo, que es violencia hacia un recién nacido cortarle el cordón umbilical ¡mientras sigue latiendo! y separarlo de su madre, procedimiento que no hace tantos años era algo completamente “normal”, incluso hoy para algunos todavía lo sigue siendo... La madre -y no el padre, ojo- es el hábitat del bebé y por lógica, es quien le debe brindar el cuidado natural piel con piel, aunque obviamente el bebé necesite recibir el amor de ambos progenitores. Pero lo que todavía no se sabe tanto es que también es violencia separar al embrión del útero de su madre, porque el bebé recién concebido, sí, también necesita su 'piel con piel'. El hábitat del cigoto son las entrañas de mamá. ¿Cómo no va a pasar nada si se separa al cigoto del cuerpo de su mamá? ¿Cómo no le va a importar a un embrión preanidatorio ser arropado por una cubeta de vidrio, acariciado
por una aguja de última generación o abandonado en una cuna frigorífica para crecer fuerte y sano? ¿Cómo no le va a afectar a un recién concebido que le desgarren cruelmente de la protección, cuidado y sustento del cuerpo y espíritu santo de su querida mamá?

Es violencia que un bebé no pueda nutrirse de leche materna al calorcito del pecho, la suave piel y dulces caricias de su mamá, en un intercambio íntimo único psicobiológico que sustenta la salud de ambos. El bebé necesita a su mamá físicamente y en calidad, que pueda nutrirle en TODOS los niveles físico-emocional-psíquico-espiritual; o sea, en atención plena. ¿Es esto lo que alienta el modo de vida del supuesto “progreso”?. Pero es que también es violencia que un cigoto empiece su vida lejos de la nutrición uterina de su madre y del amor, protección y comunicación de su padre, siéndole robado el intercambio holístico con las dos personas a quienes más ama y de las que más depende. Se ha comprobado a nivel bioquímico que la comunicación madre-hijo, el famoso “vínculo madre-hijo”, ¡empieza en la concepción!. ¿Por qué esta información no es de dominio público? ¿Qué intereses hay para restarle humanidad al bebé recién concebido? ¿Quién tiene vía libre para hacer lo que le dé la gana y lucrarse gracias a la despersonalización del cigoto?

Es violencia que no se respete la sexualidad natural del parto y las necesidades de la pareja que van a dar a luz: de intimidad, de silencio, de respeto, de escucha, de apoyo...... Así como también es violencia que no se respete la sexualidad natural de la concepción y se haya llegado a secuestrar de sus hábitats al óvulo y al espematozoide forzándolos a unirse en territorio desconocido y hostil, profanando la raíz del mismo sentido de la vida, robándoles su sagrada danza nupcial, desgajándolos del hábitat de unión amorosa sexual entre un hombre y una mujer abiertos a recibir y cuidar del milagro de una nueva vida. Es violencia impedir que una nueva persona pueda recibir la divina bendición de venir al mundo gracias al acto sexual amoroso de sus padres. Porque ésas van a ser sus circunstancias originales, ése va a ser su punto de partida para crecer, ésa va a ser su impronta, su primera bienvenida al mundo, su referencia básica, se va a ordenar, organizar y va a desarrollar su personalidad en torno a ese principio

Cada célula de su cuerpo va a recordar, sin duda, quién es su madre y quién es su padre, por mucho que esto se quiera esconder, manipular y tergiversar para engañar y hacer mucho daño a tanta y tanta buena gente, jugando sin escrúpulos con sus ilusiones más profundas. Está también demostrado que cada célula de nuestro cuerpo guarda la memoria del cigoto, y por tanto de ese óvulo y de ése espermatozoide y como consecuencia de sus dueños, y de todas las mamás y todos los papás del árbol genealógico de cada uno. No se puede borrar al padre biológico, ni a la madre biológica, ni a la madre uterina, ni a la madre de leche, ni a la madre cuidadora, ni al padre cuidador, ni.... simplemente ¡porque forman parte de la esencia del hijo!. ¡Pero qué problemas tan graves nos vemos teniendo que encarar ahora! ¿Quién se atrevió a repartir en diferentes personas un mismo rol? ¿Quién dividió en pedacitos la maternidad y la paternidad y los vendió a terceros? ¿Quién osó perturbar el sabio curso de la Naturaleza?

Para cambiar el mundo no sólo se necesita cambiar la manera de nacer... también se necesita cambiar la manera de concebir... porque lo que ocurre antes de nacer es todavía más nuclear, más determinante y mucho más grave, que ya es decir. No se trata de un tema mecánico o acrobático... es un tema de consciencia, de cultura, de valores, de integridad... El nacimiento es lo visible... la concepción está en el reino de lo invisible, del misterio, de la magia... y así debería continuar... porque así permanece Protegida, así permanece Salvada, Pura, Virgen... El acto sexual amoroso entre un hombre y una mujer en matrimonio es el nido perfecto para acoger una nueva alma en paz, saludablemente... ¿Qué bienvenida estamos promoviendo con las Técnicas de Reproducción Asistida, con la cultura de los anticonceptivos, con la promoción del sexo con objetos, o con cualquier ideología que deshumaniza y que altera la imperiosa necesidad de ser concebido-gestado-parido-nutrido-criado por los propios progenitores amándose para-siempre?. ¿Cómo se puede perturbar tanto un acto tan íntimo y sagrado como la unión sexual entre un hombre y una mujer? Quizá deberíamos prestar más atención a lo que les ocurre a los óvulos y los espermatozoides.... más que nada porque vendrían a ser como los ladrillos de nuestro cuerpo físico, el cigoto, nuestro primer aspecto físico en nuestro viaje por la Vida... Y quizá podríamos tomar de ellos como modelo uno de los gestos que me parecen más hermosos de toda la existencia: el amor incondicional para-siempre que se entregan mutuamente y en igualdad un óvulo y un espermatozoide. Quizá el amor romántico de los cuentos de hadas no sea tanto cuento... a lo mejor se pudiera referir a algo muy real... algo que guardamos en lo más recóndito de nuestro interior... en cada una de nuestras células... y en nuestro corazón... Quizá vaya siendo hora de recordar nuestro Origen...


Lídia Estany Estany
Autora del blog La Vida Intrauterina



Ojo con la moda de las fotos de recién nacidos solos...
Aunque fotos preciosas, que transmiten la ternura del bebé,
hechas con buena intención (quizá en algunos casos más que otros...),
nadie parece caer en la pregunta obvia: 
 ¿Pero dónde está la mamá?
¿Qué hace un recién nacido solo???????????
(Solo, aunque eso sí, con su gorrito, que siempre los ponen muy monos)
Cuidado que este tipo de fotos nos van acostumbrando, sin darnos cuenta,
a ver bebés solos, fuera-de-su-hábitat, fuera de su madre,
igual como si fuera tan normal ver un pingüino en un desierto.
Y si se consigue “normalizar” que un bebé pueda estar separado de su mamá...
 entonces hay el peligro de que todo pueda valer...
¿Pero es que no está sucediendo esto ya?

Los medios de "información" preocupándose e invirtiendo sus esfuerzos
en que estemos “bien informados” y tomemos como normal lo anormal;
también es violencia ser engañados...