miércoles, 24 de octubre de 2012

El útero es un lugar libre

"Intención" de Nicoletta Tomás (Pertenece al álbum ilustrado Semillas)

“El organismo de la madre
retira su sistema inmunitario
y su identidad del útero.
Y esto lo podemos ver en todo tipo de fenómenos:
su presión sanguínea baja, el contenido de azúcar baja...
todos los rasgos típicos de la identidad
se disminuyen
para dejar sitio
a la identidad del otro.”

Dentro de la mujer embarazada se considera un asilo...
un lugar libre,
donde la madre retira su identidad”
(embriólogo y filósofo)
(Dicho en el curso El embrión en movimiento
realizado en Serra, Valencia, del 9 al 13 de marzo del 2011)

Qué bella es esta interpretación transgresora de la realidad celular en el organismo de una embarazada; Amor de Madre en acción.

Tanto si se trata de renacer individualmente, autosanarse, parirse uno mismo, autoliberarse, autoempoderarse, autoconstruirse, etc.etc..... como de crear una nueva sociedad, una nueva humanidad, una nueva consciencia, un parto planetario, un nuevo mundo, una nueva revolución... o sencillamente: cambiar, ¿deberíamos, igual que el sabio cuerpo de una mujer embarazada, retirar nuestra identidad conocida para dejar sitio a una nueva identidad?

Es como si lleváramos un hijo en el vientre de la consciencia y pretendiéramos que siguiera siendo como nosotros, y encima con nuestras creencias constrictivas, nuestras pesadas cadenas, nuestras heridas no atendidas, proyecciones, juegos de competencia, miedos, culpas y nuestros mismos sistemas de funcionamiento obsoletos. Con semejante ocupación del espacio, ¿dónde hay lugar para él?

Se ha demostrado que a nivel celular si la célula tiene un entorno seguro que la nutre, crece. En cambio, si el entorno es hostil, no crece: se autoprotege y se cierra (Bruce Lipton)

De la misma manera que ante una imaginaria situación futura tiendo a limitarme a una reacción personal según mi identidad conocida porque siempre-he-actuado-así, a lo mejor como colectivo humano imaginamos un futuro con unas determinadas estructuras organizativas porque siempre-se-ha-hecho-así. No dejamos sitio a lo nuevo para Ser... No se nos ocurre quitarnos del medio, Dar  e  s  p  a  c  i  o  para Recibir lo que sea que quiere venir... Permitir que sea el propio Vacío el que llene el espacio de nueva Vida... de nuevas ideas, de nueva energía, libre de poder ser ella misma... 

Si no creamos entornos seguros, respetados, protegidos y libres de identidades preestablecidas para que nuevas ideas puedan emerger, en esta sociedad y en las futuras es muy problable que siempre haya más-de-lo-mismo. Competencia, marketing feroz, mismas estructuras más grandes o más pequeñas pero sin cambios esenciales, diferentes caras, diferentes nombres pero las mismas máscaras y juegos perversos ocupando el preciado espacio, oprimiendo al individuo y descuidando lo humano. Sin cambios reales porque lo auténtico viene de dentro y sólo si le ofrecemos la atención adecuada, como la que dispensa el útero de una madre: un espacio de Amor y Libertad.

Quizá lo nuevo será libre o no será...