jueves, 20 de noviembre de 2014

Emprendiendo una nueva etapa

Hace 3 años y 6 meses que inicié esta aventura digital. Sin saber dónde me llevaría, un fuerte impulso me hacía compartir toda la información que había ido recopilando de forma principalmente autodidacta. A raíz de un sueño que tuve en el otoño del 2008 había entrado de pleno en la cueva prenatal con el tema del gemelo solitario. Empecé a buscar información por la red y encontré unos magníficos artículos de Peter Bourquin y bibliografía que recomendaba. Como no encontré mucho más en español, me puse a leer libros especializados. Un libro me llevaba a otro
y así pude conocer diferentes puntos de vista.

Me quedé sin empleo ese diciembre, el mismo día que en la Contra de La Vanguardia Bob Mandel preguntaba “¿Qué te pasó a ti en tu nacimiento?”. Me tomé eso y el quedarme en el “paro” como un mensaje del Universo que me apoyaba a investigar e ir en esa dirección. Me encontré "trabajando" a jornada completa, las 24h (de día conscientemente y de noche, en los sueños). Estuve unos años con una intensísima vida en los sueños. Sueños de diferentes niveles de consciencia, sueños lúcidos, sueños de memorias transgeneracionales, sueños de memorias prenatales y del nacimiento, terapia y sanaciones dentro de sueños, regresiones espontáneas dentro de sueños.... Desde entonces no he tenido otro “empleo”. He apostado por cursos y formaciones sobre la sanación del shock y trauma prenatal y perinatal, pero sobretodo he ido investigando independientemente, desarrollando naturalmente un proceso de autoterapia muy profundo, conociendo de primera mano qué es esto del “Maestro Interior”.
 

Fuera de combate 
A finales del 2012 tuve una explosión de canalizaciones (para nombrarlo de alguna manera). Me desbordó y asustó tanto material que captaban mis sentidos de otras realidades y tan real. No comprendí qué me ocurría... Sentí hechos que lamentablemente han sucedido luego en el mundo, capté tantas ideas que todavía las sigo integrando. Agradezco a los amigos que en ciertos momentos me pudieron acompañar, aunque sólo una persona me pudo ayudar a aterrizar. Desde la distancia, con su sana autoridad y buen corazón me llevó a tocar tierra en un instante, como por arte de magia, con un simple mensaje de texto, aunque poderoso, como su energía. Yo estaba viajando muy lejos... Luego me desconecté de la red, huí de la información de cualquier medio (convencional o alternativo); captaba demasiado. Y me volqué en la naturaleza buscando otra manera de vivir. Estuve unos meses de interina cuidando a un anciano en un lugar perdido en las montañas acompañada de cerca por grandes aves, más tarde compartí una casita de madera en el bosque mientras intentaba mover mis proyectos de fotografía para embarazadas y familias. Y sin contar todas las veces que mis padres me han vuelto a acoger... Luego tuve la experiencia de vivir unos meses en una comunidad rural y este verano estuve julio y agosto haciendo de "wwoofer", intercambiando trabajo por estancia, alimentación y aprendizaje en una granja orgánica con huerto ecológico y un pequeño rebaño de cabras.
 

Estando fuera del combate on-line por la verdad (ver sección Pasado Colectivo) he podido “perderme” y aprender otra vez de la tierra, de los elementos, de mi, de la gente, del ser humano... Con mi mirada prenatal puedo ir comprendiendo mejor la humanidad y a mi misma. Llevar un rebaño de cabras... con el simpático macho llamado “Pancho”... Yo haciendo de pastora... Pero ahí sin darme cuenta la vida me estaba enseñando a guiar las cabras con respeto y decisión firme a la vez que flexible. Sabía por dónde se podía ir pero tenía que escuchar el ritmo de las cabras y dejarlas decidir a ellas también. “¿Cuándo las entramos?” (siempre éramos 2 personas con el rebaño), “Cuándo ellas quieran” era la consigna. Vi que hay que poner unos límites sanos y necesarios para proteger al grupo pero dentro de ellos las cabras van donde quieren, y son ellas las que van empujando y cambiando de ubicación el terreno de juego.


“Yo tengo un blog” 

Fuera donde fuera cuando me preguntaban “¿Y tu, qué haces?”, siempre decía lo mismo: “Bueno... yo tengo un blog...”. Aunque pensaba, pero ahora está ahí solito, lo tengo bastante abandonado, y estoy sin dinero... Y entonces empezaba a contar de qué va esto de la conciencia prenatal y la gente siempre sorprendida y empiezan a hacer preguntas de su propia experiencia y ya estamos metidos en una charla profunda. Al despedirnos me suelen pedir la dirección del blog, o les envío información personalizada. Pero me siento empujada interiormente a dar un siguiente paso, aunque mis dudas lo quisieran seguir posponiendo.
 

Emprender 
Las vivencias personales de los últimos meses más las sincronías de 2 muertes recientes importantes relacionadas con el mundo de la conciencia del bebé y que vengo apoyando desde el principio (Althea Hayton  y David Chamberlain) me están llevando a cambios importantes en mi. Hasta ahora el blog era sólo una pasión e intentaba ganar dinero por otras vías o sobrevivir como fuera. Pero esta estrategia parece que al Universo ya no le sirve más.
 

A principios de este octubre me llegó la información de un curso para emprendedores, con un planteamiento muy estimulante y una filosofía humanista “Un equipo para tu proyecto”. No encontraba empleo y ésta y otras sincronías me hicieron ver la dirección correcta: “emprender”.

 

El ejercicio de la castaña
Una de las propuestas de la jornada fue el siguiente ejercicio: quien conducía nos dio a cada participante una castaña. Eramos unas 20 personas dispuestas en círculo con la mano derecha nuestra castaña y la mano izquierda extendida preparada para recibir. El juego iba de que la castaña representaba tu esencia y se trataba de empezar todos a la vez a dar nuestra castaña a quien teníamos a la derecha mientras confiábamos que recibiríamos una nueva castaña en la mano izquierda, para volverla a dar y así hasta que la conductora dijera stop. A ver qué pasaba. Ok. Qué fácil.

Confiar

Castaña que recibía enseguida la volvía a dar. Confiaba en que recibiría una nueva castaña y por tanto no me costaba entregar la que tenía. ”¡Stop!” La gente parecía contenta..... yo como en shock... ¿ya está? Algo no va bien... Con tímida voz pero desde mis entrañas como si me fuera mi vida, llegué a balbucear por sorpresa mía “¡Socorro!”. Los que lo oyeron me miran como diciendo “¿qué le pasa a ésta?”.... “¡Yo no tengo castaña!!!” La persona de mi derecha tenía la que yo le había entregado, y la persona de mi izquierda tenía la suya; no me la podía dar porque sólo tenía esa. Resulta que otra persona se quedó también sin castaña. Y por fin aparecieron las que faltaban. 2 personas en diferentes lugares tenían 2 cada una, éstas obviamente no gritaron socorro; si nadie se hubiera quejado, seguirían felices con sus 2 castañas.

Volvimos a repetir el ejercicio con todos otra vez con su castaña. Al cabo de un rato “¡stop!”. ¡No puede ser! ¡Otra vez yo sin castaña!!! Qué sensación tan desconcertante, de impotencia, antinatural y por desgracia, tan familiar no tener castaña. Una nueva persona se había quedado también sin su castaña y 2 personas más aparecieron con 2 castañas cada una.

Demasiado rápido/Demasiado lento
Lo volvimos a repetir. Esta vez me dije “¡Al carajo el confiar!” No voy a entregar mi castaña hasta que no tenga bien agarradita la nueva castaña en mi mano izquierda. Y así lo hice. Retenía todo lo que podía el acto de dar para estar segura de poder recibir. Esta vez cuando se acabó yo tenía mi castaña, jeje. Pero otras personas volvían a estar sin la suya y otras tenían acumuladas 2. Se hizo otra vez y me di cuenta que no me sentía bien así. .. Que ésa no podía ser la solución. Desconfiar es desagradable...

Me di cuenta que si iba demasiado rápido en dar, me quedaba sin castaña, pero si iba demasiado lento corría el riesgo de acumular 2, aparte de estar desconfiando. Tenía que haber otra manera. Sentí un click y me di cuenta que éramos un grupo, que no estaba yo sola con las personas de mis lados, que había mucha más gente. Éramos un equipo y tenía que estar atenta al ritmo de todo el grupo, no sólo el mío y el de mis compañeros cercanos. Entonces pensé, ¡ya está!, falta que el guía toque un tambor y así nadie se va a avanzar o atrasar. Todos a una como robots. Pero tampoco.... esto también es desagradable.

Algo que dar con tu sello personal
Reflexionando en casa sobre cómo saber cuál es el ritmo adecuado e investigar qué me quería decir que yo me hubiera quedado sin castaña, di con creencias limitantes, con miedos, dudas y dolor. Además para mi la castaña no podía ser la esencia de uno, puesto que la esencia es intransferible e indestructible. Venir al mundo implica tener esencia, y lo que vayamos a dar lo imprimiremos con nuestra esencia, nuestro sello personal, pero no la podemos entregar porque la esencia es uno mismo. Así que me dije que la castaña era lo-que-uno-puede-dar/recibir. Y lo interesante del juego era que sólo con entrar a jugar, ya tenías algo que poder dar, material o inmaterial. Quedarse sin castaña no era natural ni formaba parte del juego. Hasta un bebé tiene algo que dar: da alegría, felicidad, paz, misterio... ¡sólo con su presencia! porque sigue conectado con Dios, y debería recibir amor, reconocimiento, respeto, protección, seguridad, ternura... Cuando esto falla el flujo natural dar-recibir se resiente y desequilibra.

¿Cómo encontrar el Ritmo?
Vi que ese ejercicio también hablaba de la economía de nuestro mundo, personas que se quedan sin castañas, otras que las acumulan. Desequilibrio. Las que se quedan sin son las que dan la alarma, porque uno no se queja si tiene algo bueno de más. Pero esa alarma no es sólo de ellos, refleja que TODO el sistema está desajustado. ¿Cómo reencontrar el Ritmo? ¿Cómo hacer que haya equilibro y distribución equitativa de recursos?

Y me di cuenta que en realidad sí había un tambor tocando... Hay algo invisible latiendo a escala planetaria, marcando un pulso, para que vayamos todos naturalmente a Una porque somos un solo Organismo. Pero es un ritmo interior, a otro nivel como el corazón, y que cuando uno escucha su propio pulso, el natural, no el fruto del dolor, se autoequilibra, se centra y respira con la Vida (ver sección Vida Una). Porque el pulso natural de uno está sincronizado con el pulso de la Humanidad, y éste con el pulso del Planeta, y éste con el pulso del Sistema Solar, y éste....... tantos pulsos como sistemas mayores nos engloben porque todo está vivo.

A un mismo Latido
Entonces sí hay una música natural con la cual nos armonizamos. Esto es maravilloso, porque para encontrar el ritmo colectivo, para permitir que todo el Organismo llamado Humanidad esté sano, sólo falta encontrar el propio ritmo auténtico. Y es un trabajo interior. Shock y trauma prenatal y perinatal es separarse de la propia música... Sanación es volver a bailar.

Siento como si cuando la Humanidad vaya a Ritmo entonces habrá un equilibro dar-recibir con los otros reinos de la naturaleza y sistemas mayores, pero si ni nosotros estamos de acuerdo entre nosotros mismos, los otros sistemas no pueden interaccionar sanamente con nosotros. Como si el planeta Tierra no va a Ritmo, los otros planetas no pueden bailar equilibradamente con nosotros... y así subiendo a niveles mayores.

Recibir como plenitud
Otra participante del curso nos compartió una idea que me pareció brillante: que estamos acostumbrados al dar como regalo, pero que solemos percibir el recibir como carencia. Que deberíamos recibir como regalo, como plenitud. ¡Claro! La palabra despertador fue “plenitud”. Vi que el dar no está finalizado hasta que el movimiento se completa, y para completarse falta recibir. Recibir como parte del movimiento natural de la energía y como signo de completud y plenitud del organismo.

Completar el movimiento
Ya llevaba unos meses que sentía que debía poner la posibilidad a los lectores de La Vida Intrauterina de poder hacer donativos
. Varias personas también me lo habían sugerido. Pero no fue hasta entonces que me di cuenta de lo que representaba recibir. Para mi problema de dinero un nuevo paso era experimentar el recibir como regalo, como continuación de mi propio movimiento, el recibir como completar la ondulación y seguir manteniendo igual que antes el espíritu del blog de servicio social y abierto a todo el mundo.


Abrir la puerta
Abro la puerta entonces a recibir aportaciones económicas, cruzando miedos, dudas, emergiendo en el lado del recibir y entendiendo el donativo como un movimiento natural de poder corresponder. Para darme cuenta del trabajo realizado, para celebrarlo. Para ver que no estoy sola... Para volverme a nutrir y volver a poder dar.

Ahora he llegado a mi límite de soportar la carencia. Hace tiempo que estoy sin "castaña" y no puedo más. Quiero emprender una nueva etapa, preparar charlas y talleres, grabar entrevistas a profesionales de la conciencia prenatal y perinatal (Althea Hayton y David Chamberlain ya no están... es necesario llegar a las fuentes originales y que nos den su “castaña” de información impregnada con su esencia, única, intransferible.). Quiero seguir investigando en estos temas, escribir artículos, generar mi propia información, hacer de enlace, solucionar el tema de las traducciones, y tantas cosas que ni sé porque la vida no para de sorprenderme.

Necesito vuestra ayuda
Si valoráis el trabajo realizado hasta ahora, si habéis podido encontrar en este blog información útil para vuestro propio proceso personal o vuestra profesión, si habéis encontrado aquí algún material que os haya motivado, inspirado y guiado, a partir de ahora tenéis la opción de poder contribuir en la continuación del proyecto para poder empezar una nueva etapa. Un pequeño aporte vuestro es para mi una gran ayuda para seguir apostando por esto. Este blog lo hago desde Catalunya, pero no sólo entráis desde aquí o del resto de España, también lo visitáis desde Méjico, Argentina, EEUU, Colombia, Chile, Perú, Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Bolivia, Alemania, Francia, Inglaterra, Uruguai, Panamá, Honduras, Nicaragua, Guatemala....y así desde todas partes del mundo.

Quiero que el blog sea mi trabajo, que divulgar la importancia de nuestra vida prenatal y perinatal sea mi profesión. Pero necesito poderme dedicar completamente a ello. Necesito un mínimo de financiación para poder arrancar esta nueva etapa. Me faltan equipos, materiales, colaboradores, asesores... Mover esto necesita toda mi energía porque es una investigación integral. Toda yo resueno con la información. No sólo es algo mental. Investigo con el cuerpo y el alma.

2 poemas de Gary Snyder
Me encanta la poesía sencilla, pura y viva de Gary Snyder y quiero añadir en este escrito tan personal dos poemas especiales para mi. Desde que se publicó en el año 2000 el librito de poemas y ensayos “La mente salvaje”, único poemario traducido en español, sus poemas me acompañan e inspiran sabiduría. Las sincronías me llevaron a conocer hace unas pocas semanas una nueva publicación aunque sólo en catalán  “Les muntanyes són la teva ment” y a encontrarme el libro en una feria. Sin dinero..., sentí un fuerte impulso de tener que comprarlo. Aparté mis dudas y paré de decirme que no sólo era una locura sino que era una irresponsabilidad gastarme el dinero con ese lujo. Lo compré. ¡El editor me hizo un descuento por ser “fan” de Snyder! Lo leí enseguida y comprendí el por qué lo había comprado. Ahí dentro había un gran regalo. Un poema muy especial para mi y para el mundo de la conciencia prenatal y perinatal, tal y como yo lo entiendo. Un tesoro. Vaya suerte.

“...y la vida se encendió otra vez...”

Sólo esta frase ya lo dice todo. La ciencia convencional ya ha comprobado que en la concepción humana se produce un “fogonazo”. La vesica piscis (ver sección Espirales de Vida) que forman los 2 pronúcleos al unirse muestra un “chispazo”. ¡La concepción es luz! Literalmente ¡s-o-m-o-s l-u-z!. Y Gary Snyder no lo podía expresar mejor. El proceso personal, los miedos, la lucha, la rendición, la entrega, la fe, la claridad, la espiritualidad, lo sobrenatural..., renacer, reconcebirse...

Estos 2 poemas son para todos los que estáis haciendo valientemente vuestro camino de autoconocimiento. El primero en catalán y el segundo en castellano. Se adjuntan también las versiones originales en inglés. Que los disfrutéis.

Sanarse es volverse a encender...
Como si la sanación, fuera un proceso en el tiempo de reencendidos, iluminaciones, reconexiones con esa chispa original que sucede en la concepción humana. La verdadera chispa de la vida. Nuestra conexión con Dios. Nuestro origen.

Aunque, ¿cuántas escalas hay?, ¿hay “chispas” en cada escala?..


¿Habría un mega “Big” chispazo?, ¿una Gran Concepción Universal?, ¿el Universo como un Gran Organismo, con Su Cuerpo Físico, del cual nosotros seríamos una partecita experimentándolo desde dentro?


Pero es que yendo en la otra dirección me da más vértigo todavía... Mi propio cuerpo... el cuerpo de cada ser humano ¿conteniendo literalmente un universo dentro?, ¿multiversos conteniendo diferentes escalas cada uno?, ¿infinitas?, ¿con organismos inteligentes como nosotros?


John Muir al Mount Ritter:
Després d'inspeccionar-ne el vessant un cop i un altre,
vaig començar a escalar-lo, mantenint el control
amb molt de compte. Cap a mig camí
del cim, sobtadament vaig arribar
a un punt mort, amb els braços estesos
penjant a prop de la superfície de la roca
incapaç de moure amunt o avall
la mà o el peu. El meu destí
semblava fixat. He de caure.
Hi haurà un moment de
desconcert, i després
un so sense vida penya-segat avall
cap a la glacera de sota.
La ment semblava omplir-se'm amb un
fum sufocant. Aquest eclipsi terrible
només va durar un moment, i la vida es va encendre
un altre cop amb una claredat sobrenatural.
De sobte va ser com si em posseís
un sentit nou. Els músculs tremolosos
van tornar a ser ferms, veia cada fisura i esquerda a
la roca com a través d'un microscopi,
els meus membres es movien amb una obediència i precisió
amb la qual jo semblava
no tenir res a veure.

Gary Snyder,
Les muntanyes són la teva ment
Tushita edicions, 2013



John Muir on Mt. Ritter:

After scanning its face again and again,
I began to scale it, picking my holds
With intense caution. About half-way
To the top, I was suddenly brought to
A dead stop, with arms outspread
Clinging close to the face of the rock
Unable to move hand or foot
Either up or down. My doom
Appeared fixed. I MUST fall.
There would be a moment of
Bewilderement, and then,
A lifeless rumble down the cliff
To the glacier below.
My mind seemed to fill with a
Stifling smoke. This terrible eclipse
Lasted only a moment, when life blazed
Forth again with preternatural clearness.
I seemed suddenly to become possessed
Of a new sense. My trembling muscles
Became firm again, every rift and flaw in
The rock was seen as through a microscope,
My limbs moved with a positiveness and precision
With which I seemed to have
Nothing at all to do.


Gary Snyder


Cruzando el inundado río Goldie
Agarrado al tronco junto al agua
La corriente rompiendo por encima de mi mochila,
Luchando por pasar,
Sin piedras ya bajo mis pies, sentí
Que mi cuerpo se rendía: ser
Arrastrado bajo el tronco corriente abajo,
Entre las rocas, hacia la garganta.
Miré arriba desde la demanda del torrente-
El sol en las ramas de los abetos,
Insectos en el sol, un pájaro echó a volar,
Nube en la sierra,
Cielo
Azul
Luché con la muerte:
        la crucé
             solo.

Montañas Olímpicas

Gary Snyder
La mente salvaje
Árdora ediciones



Fording the Flooded Goldie River
Clamped to the log by the current
Stream breaking over my pack
Fighting edging across
Footholds wash out, felt
My body give way: to be
Swept beneath log and downstream,
Down the rocks, to the gorge.
Looked up from the rush of the torrent-
Sunlight in fir-boughs,
Midges in a sunpatch,
a bird breaking up,
Cloud on the ridge,
Sky
Blue
I fought death:
       got across it
                   alone.

Olympic Mountains

Gary Snyder




Un sueño

Quiero finalizar con un sueño que tuve hace varios años, este lo clasifico con el grupo de los de “conciencia colectiva-esperanzadores”:
Esta pluma fue un regalo
del bosque y de las tribus pájaro
en el 2007


Desde el exterior de mi casa miro al cielo y veo unos pájaros haciendo algo. Me fijo y me doy cuenta que son especies raras, algunas creo que son desconocidas y todas diferentes las unas de las otras y de distintos colores. Están dibujando como una línea invisible en el cielo. Uno se pone al frente de la línea y avanza hasta que viene otro y lo releva. El que estaba se puede ir a tener más experiencias y el que viene aporta nuevos conocimientos que permiten hacer avanzar la línea, hasta que no puede avanzar más y viene otro a relevar con nuevo saber. Había veces que los relevos eran muy fluidos y la línea avanzaba muy rápido. Pero otras el pájaro tenía que sostenerse un momento hasta que viniera alguien a relevarlo. Me fijé en uno que estaba largo rato ahí solo, sosteniendo la linea para que no se perdiera todo el trabajo. Sin poder avanzar. Quieto, con las alas extendidas. Me pregunté “¿Cómo lo hace? ¿Cómo logra sostenerse en esa posición imposible?”. Y recuerdo que los pájaros fueron dibujando el camino en el cielo hasta que se perdieron a lo lejos.

Entonces miro a mi izquierda y veo como una especie de autobús del colegio lleno de gorriones pequeñitos todos iguales. Barullo, risas... Percibí una energía de excitación, alegría, curiosidad. Como si estuvieran en el cole y ese día se fueran de “excursión” por la línea invisible que los otros habían dibujado. Noté que sus padres estaban fuera y los despedían. “¡No te olvides comerte el bocadillo!”, una madre dijo. Estaban contentos, pletóricos, entusiasmados, preparados para emprender con seguridad y protección una nueva aventura.


Estaba en el suelo sucia, parecía fea y rota, pero sentí que debía recogerla.
La lavé bien en el río... la dejé secarse... y emergió esta preciosidad

Lo individual también es colectivo,
lo colectivo implica respetar la individualidad.
La responsabilidad individual de cada uno repercute en el conjunto
y el conjunto afecta al individuo.
Siento que estamos dibujando esta línea.
No sé hacia dónde lleva pero sé que es algo bueno.
Como dice Gary Snyder: “qué sabemos”.


Gracias a todos por estar ahí y ser también parte del movimiento de este blog.
Lídia Estany Estany
lavidaintrauterina@gmail.com


Los que lo sintáis podéis hacer vuestra donación al proyecto a través del icono de Pay Pal de la columna de la derecha.
Muchísimas gracias.

Mientras esta semana estaba haciendo las fotos para este texto, cuando estaba
con las de la pluma y la castaña vinieron a saludarme un par de grandes aves
que también querían salir en la foto...
Parecían transmitir: "las tribus pájaro ya estamos aquí"


PD:
A fecha del 18-2-2015 y después de 3 meses sin resultados de haber puesto el servicio de Pay Pal en el blog, he decidido quitarlo. Decir que sí he podido recibir ayudas económicas directamente de personas muy cercanas. A ellas, toda mi gratitud por un gesto tan hermoso en unos momentos tan difíciles.
Si alguien quiere hacer un donativo, que será muy bien recibido, se puede poner en contacto conmigo vía email: lavidaintrauterina@gmail.com. Gracias!