sábado, 12 de mayo de 2018

Nacer con el cordón umbilical alrededor del cuello

Video "Experiencias de Sanación - Traumas en el parto"

La madre de un niño nacido con el cordón umbilical alrededor del cuello explica en este grato y esperanzador video las consecuencias psicológicas manifestadas en él y su sanación del trauma. Relata su parto hospitalario, en el agua y sin epidural, pero cómo su hijo nació con el cordón umbilical alrededor del cuello. Cuando el niño se hizo mayor la madre se percató del siguiente comportamiento repetitivo: ante cualquier circunstancia adversa Pol sufría ataques de ansiedad y pánico, entonces se enfadaba mucho y se ponía las manos en el cuello gritando “¡No puedo respirar! ¡No puedo respirar!”. Ante la creciente preocupación de la madre se lo comentó a su médico de cabecera, respondiendo el facultativo con un “no te preocupes, es un acto reflejo, esto es normal, con el tiempo ya se le pasará”. Reacción con sentido común de Gemma: “Como madre ves que esto no es normal y que alguna cosa está pasando”, así que se lo llevó a una terapeuta
craneosacral, que en una sola dulce y amable sesión pudo facilitar al niño la resolución de esa impronta acompañando eficazmente a la familia.

¡Más testimonios como éste por favor!

Una vez más se constata que para la sanación del trauma prenatal y perinatal de bebés y niños la toma de consciencia de los padres al relacionar directamente el comportamiento o síntoma del hijo con algo adverso que pasó en su nacimiento o en su vida prenatal es un factor crucial para su curación, ya que la criatura en su interior se siente comprendida, vista, escuchada, atendida, respetada y valorada por las personas que más quiere, que quizá entonces no la pudieron comprender-ver-escuchar-atender-respetar-valorar adecuadamente porque a lo mejor desconocían que las experiencias prenatales y de nacimiento son trascendentales para la salud y calidad de vida de cualquier ser humano

"En el trabajo terapéutico
sabemos que el reconocimiento de lo que sucedió a una persona,
la empatía con el remordimiento
y la tristeza que haya sufrido en una experiencia previa,
difícil o traumática,
es un aspecto importante de la curación.”


Todos los verdaderos profesionales de la sanación del shock y trauma antes de nacer y durante el nacimiento y sus alrededores son hoy en día imprescindibles mientras sigamos ignorando y perpetuando daños innecesarios a las nuevas generaciones y toda la humanidad.


Bob Mandel
y Sondra Ray en su libro “Nacimiento y relaciones. La conexión entre tu tipo de nacimiento y tu forma de relacionarte” constatan respecto a la circular del cordón las siguientes conclusiones a raíz de sus investigaciones en consulta terapéutica con adultos mediante el rebirthing:

“Como se puede adivinar, ¡no les gustan las corbatas!

Un niño puede enredarse con el cordón de muchas maneras y casi siempre el cordón está flojo y puede corregirse fácilmente; pero si se aprieta con fuerza al cuello, una verdadera fuente de supervivencia puede convertirse en instrumento de estrangulación. Esto produce una esquizofrenia básica hacia la vida. Estos niños suelen tener de mayuores una relación con la vida de amor y odio. La vida y la muerte se emparejan en su conciencia. Cuando las cosas se pongan demasiado tensas, gritarán “¡esto me está matando!”. Se agobiarán por completo con las cosas y se les agarrará el miedo como un nudo en la garganta.

Puesto que la vida les ha amenazado tanto al nacer, a menudo sienten la necesidad de crear en su vida posterior situaciones de amenaza vital para sentirse vivos. Son maestros en hacer una montaña de un grano de arena.
Esta gente puede tener desarraigados sus sentimientos. Sienten, pero no como podrían o deberían. En sus relaciones hay siempre un tira y afloja. Por un lado, tratan de establecer ligaduras umbilicales y, por otro, rechazan a su pareja. Se enrollan en el amor como si fuera el mismo cordón y luego intentan desenredarse solos. Una vez más, si su pareja ha tenido este tipo de nacimiento, podría tomarlo a usted por el tocólogo y mirarlo como el controlador, manipulador, salvador y amenaza vital en quien no hay que confiar. Lo mejor que se puede hacer es ser fuerte, estar cariñoso, relajado y firme. Cualquier mensaje de doble sentido podría volver loco a su compañero.

Si usted ha nacido con el cordón umbilical alrededor del cuello, puede tener relaciones “pegajosas”; la intimidad podría ser complicada. Cuanto más se acerque alguien a usted y más lo quiera, más recordará que escapó por los pelos al nacer, cuando al librarse del cordón era algo básico para su supervivencia. Sobre todo puede tener complicados problemas con la libertad y los compromisos.”
Bob Mandel y Sondra Ray


La Doctora Claude Imbert en su libro “El futuro se decide antes de nacer” relata un par de casos en consulta referentes al nacimiento con una circular del cordón umbilical adentrándose en un espacio todavía más profundo al encontrar una relación con un deseo de muerte:

“El cordón puede dar una o varias vueltas alrededor del cuello, lo que pone en peligro la vida del bebé. ¿Acaso el feto, antes de salir, había tomado la decisión de morir como última acción? En cualquier caso, la muerte le parece inminente y se confunde con la vida.
Posteriormente la persona seguirá rozando el peligro y a menudo se sentirá “estrangulado” en sus relaciones. Le resultará difícil soportar ropas ceñidas alrededor del cuello y rechazará la comunicación y la expresión.

Los revividos terapéuticos liberarán su existencia diaria, tal y como lo demuestra la historia de Bernadette. De profesión maestra, vienen a mi consulta por una dificultat de comunicación con los demás. Adopta constantemente una actitud de retirada motivada por el sentimiento de culpabilidad. Fue la cuarta hija de una familia de granjeros y su concepción no era deseada. Desde el vientre materno Bernadette capta la vida dura y llena de obligaciones de su madre, quien carga con pesados fardos... Desesperada, se siente culpable de ser un peso suplementario y decide hacerse “olvidar”. Nacida con una circular del cordón muy ceñida, le cuesta mucho deshacerse de las tres vueltas. Serán necesarios numerosos mensajes de aprobación y de autorización para que al fin acepte liberarse. Es un grito de gran potencia el que le permite “renacer” y por primera vez tomar la palabra que ya no abandonará nunca.

Jaqueline es madre de dos niños y educadora especializada. Viene a la consulta por impulsos mórbidos y cíclicos que son responsables de las tendencias suicidas de su adolescencia. Ignorada, desvalorizada e indecisa, vive sumergida en la depresión y el miedo, exacerbado por momentos de terror. En su vida intrauterina, descubre el no-deseo de sus padres y una tentativa de aborto. Su abuela materna le aconsejó a su hija que tomara una infusión abortiva y Jacqueline revive este rechazo en lo más profundo de su cuerpo. Viene al mundo con una circular para responder a los deseos de muerte que ha captado. Este revivido se verá acompañado durante unos minutos de la huella cutánea del cordón alrededor del cuello, roja y de unos dos dedos de anchura.

La sensación concomitante de ahogo, de náuseas y de miedo desaparece en pocas sesiones de terapia. Paralelamente, la confianza y la expresión van ocupando su lugar y su vida se integra en una nueva dinámica.”
Dra. Claude Imbert



Otros testimonios interesantes:
*Sanando la edad de hielo, psicoterapia a 2 niños víctimas de la "crioconservación de embriones"  


*Cómo el cuerpo descarga el trauma