sábado, 11 de abril de 2015

“Encargaban su embarazo en India para preservar su línea”, entrevista a Arlie Russell


“Hay espacios de nuestra intimidad
donde no entra el dinero,
sólo el amor,
y creo que es mejor conservarlos.”
Arlie Russell



Arlie Russell
, investigadora de la mercantilización de la maternidad, es entrevistada en La Contra de La Vanguardia por Lluís Amiguet en el 2009. A continuación un extracto del artículo:

"Visité varias clínicas en Bombay a las que mujeres del primer mundo han encargado su embarazo.Y con la ayuda de periodistas del Indostan Times entrevisté a veintitrés de esas madres de alquiler.


¿Qué es encargar un embarazo?
Un supermercado de la maternidad. Usted puede en esas clínicas comprar semen y un óvulo y a los nueve meses llevarse al niño resultante; o encargar sólo el semen y poner usted el óvulo, o poner un óvulo fecundado por su semen y volver por el niño.

¿Y quién se queda embarazada?
Una madre de alquiler india. Cobran tres mil euros por cada embarazo.

¿Eso es legal?
India ha legislado ahora que sólo se puedan utilizar esos servicios por motivos terapéuticos; pero hasta ahora ha sido plausible encargar algunos embarazos para evitarse la gestación y preservar el tipo.

¿Se mercantiliza así el embarazo?
Sí. Y no es correcto que nadie pague por su embarazo aotra persona, igual que creo perverso pagar por un trasplante de órganos: aparte de por ética, porque, además, hace ineficaz el sistema. Son terrenos donde sólo la medicina pública es eficaz.

¿Cómo eran esas madres de alquiler?
Algunas sufren por ser madres sin serlo. Las normas de la clínica son estrictas: se les prohíbe cualquier familiaridad con los padres clientes y su bebé, así como cualquier relación sexual durante su embarazo: sólo pueden ver a su propio marido y su familia de día, y en público, en la propia clínica.

Eso suena a granja humana.
Estoy abogando ahora por que se prohíba pagar por un embarazo, pero estoy a favor de que madres voluntarias –por amor y solidaridad– se queden embarazadas en lugar de otras que, por motivos terapéuticos, no pueden sobrellevar un embarazo.

¿Por qué le parece mal que se pague?
Pervierte la relación solidaria, y creo que esa falta de contacto es mala para el bebé; para la madre portadora y para la genética. ¿Recuerda usted las amas de leche?

Las benditas nodrizas de antaño.
Daban de mamar a bebés que no eran suyos: hoy esa práctica ha caído en desuso, pero yo no la desaprobaría si fuera voluntaria y reforzara vínculos neoparentales. Del mismo modo, creo que con la madre portadora se ha de crear un vínculo de parentesco nuevo.

¡Pablito, dale un beso a tía portadora!
Sí, algo así. En Bombay conocí a una pareja india en la que ella, enferma de cáncer, encargó su embarazo, pero quiso conocer a la portadora de su óvulo y celebró con ella la fiesta hindú del séptimo mes de embarazo y ahora la consideran la tía de su hijo.

Desde luego, así es más humano.
Recogí un caso en India de una pareja japonesa que encargó un niño –desconozco el porqué–, pero se separaron después y lamadre donante lo rechazó. Como la ley india no permite ceder un bebé a un hombre, el pobre padre tuvo que recurrir a su madre.

Benditas abuelas, siempre al rescate."

Entrevista completa:
http://hemeroteca-paginas.lavanguardia.com/LVE05/PUB/2009/05/23/LVG200905230761LB.pdf