domingo, 13 de enero de 2013

"Más muertes ocurren en las trompas de Falopio de las madres que en ningún otro lugar del mundo"

"Spring", Martin Wittfooth


Entre el 50 y el 75% de los bebés
mueren durante la faz de la implantación,
porque no son capaces de encontrar un lugar en la pared uterina
que sea nutritivo y suave, como para sostener la vida.
Áreas amplias pueden ser inútiles
debido a fibroides, quistes o tejidos endurecidos.
Más aún: las actitudes negativas conscientes o inconscientes
y los sentimientos de los padres con respecto a la concepción,
o la tensión o los traumas en sus propias vidas,
pueden hacer que la tierra del jardín sea dura
y pobre en nutrientes.”


“Además del viaje físico,
también se está produciendo un viaje psicológico.
Lo ideal es que el viaje psicológico se experimente
como encontrar el hogar propio,
un lugar donde se pueden echar raíces
y dónde uno está bien ubicado.
El don de este viaje en la vida ulterior
es la capacidad para encontrar un hogar para uno mismo
y para los demás.”

Extractos del libro:
Recordando nuestro hogar,
-Sanar heridas y recibir dones desde la concepción al nacimiento-,
por Sheila Fabricant Linn, William Emerson, Dennis Linn y Matthew Linn,
(ed. Lumen)